7 abr. 2010

La Paz Entre Ríos, 07 de marzo de 2.010.

-----------------------200 años de PATRIA................


NOTA: aclaramos que no tenemos autorización del autor pero siendo un respetable, admirado y permanentemente consultado Filósofo para ALETHEIA, no se disgustará por la divulgación de una de sus columnas. RJ.

El 30 de abril de 2.005, SANTIAGO KOVADLOFF escribió en su habitual columna de un prestigioso periódico:

"PARA ESTAR A LA ALTURA DEL BICENTENARIO

Aceptemos la verdad que encierra esta triste evidencia: sólo un lustro nos separa del segundo centenario y la Argentina sigue estando más cerca del siglo XIX que del XXI, más afectada por los dilemas del pasado irresuelto que por los dilemas que genera el progreso cuando tiene lugar.
El siglo XX se nos fue de las manos sin que supiéramos encauzar el país por la senda del desarrollo indispensable. No supimos seguir siendo lo que habíamos empezado a tratar de ser: una nación protagónica en el marco de las nacientes democracias del mundo. Y la razón de ello es una sola: hace mucho que nos desentendimos de los desafíos del presente, mucho que decidimos soslayar las exigencias que el presente plantea a cada generación, cuando cada generación se empeña en ensanchar y perfeccionar lo que ha recibido de las precedentes. No optamos por la prosecución transformadora sino por la ruptura intransigente: Al concebir el poder como expresión de hegemonía sectorial, sepultamos en el desdén y el olvido la idea y el ideal del bien común. Gobernar se convirtió entre nosotros en el arte de excluir. La mesa del diálogo, ante la que Mitre y Urquiza supieron sentarse con lúcido hartazgo de tanta beligerancia, sigue aguardando a sus nuevos interlocutores.
Hemos aprendido a durar pero hace mucho que dejamos de aprender a crecer. El capital de logros esenciales que fue nuestro patrimonio hasta hace menos de un siglo ha sido dilapidado. Bueno es admitirlo en vísperas de nuestros primeros doscientos años. No son tiempos para la euforia. Si aspiramos a desplegarla, la esperanza necesaria pide, primeramente, responsabilidad auto crítica. Humilde aptitud para el duelo indispensable ante tanto despilfarro y voluntad de transformación visionaria.Es lo mínimo que cabe exigir ante lo sucedido; ante la miseria que devoró nuestros valores: justicia social, educación pública, salud y trabajo. Es que al derrochar las enseñanzas del pasado perdimos de vista el porvenir. una atroz equivalencia rige para millones de hombres y mujeres: ser argentinos significa estar a merced del analfabetismo, del hambre, de la marginación social, de la vergüenza.
El 25 de mayo de 2.010 la mirada de aquellos hombres a quienes veneramos como padres fundadores volverá a buscar nuestros ojos. ¿ Qué ha sido de nosotros? - nos preguntarán - ¿ Qué ha sido de nosotros en ustedes, más allá de las efemérides, de la retórica y los mausoleos, más allá del almidón y los desfiles? ¿ Qué ha sido de nosotros en la vida cotidiana de la gente?
A la modernidad ingresamos mediante la certera colocación mundial de los grandes recursos de que la naturaleza nos dotó. De la modernidad nos alejamos cuando, llegada la hora de actualizarnos a través de la renovación del conocimiento, no lo hicimos.
Preferimos durar a transformarnos (1) , repetir a aprender, enclaustrarnos tras los muros de la costumbre y los facilismos, en lugar de innovar y crear.
Renunciamos a la educación y nos embanderamos en las ideologías. de cada partido político hicimos un credo excluyente y del conjunto, tierra de nadie. El puente que deberíamos haber cruzado llevaba de la ignorancia empecinada a la cauta sabiduría, y no lo cruzamos.
El 25 de mayo del año 2.010 llegará, por supuesto, de manera indefectible. Pero para que nosotros de veras lleguemos a él, a estar a la altura de lo que él implica, será preciso reabrir el porvenir a los grandes ideales incumplidos. No se trata de regresar a lo que fuimos (2). Se trata de entender qué se ha hecho de nosotros por ser inconsecuentes con los desafíos que nos imponía lo que fuimos.. La deuda es con el futuro al consecuencia de un pasado desatendido. Y es el presente el que nos habla de esa deuda. El que exige que se la salde, el que la denuncia como nuestra falta mayor. El que deberá transformarse para que no nos avergüence, cuando llegue, el 25 de mayo del año 2.010"."SANTIAGO KOVADLOFF. (FILÓSOFO Y POETA).
(1),(2), el subrayado es de ALETHEIA.

.......Y FALTA TAN POCO.....ADMIRADO PROFESOR,...TAN POCO PARA EL 25 DE MAYO DE 2.010 QUE PARECE NO HUBO "TIEMPO" DE PENSAR LO QUE usted ESCRIBIÓ EN AL AÑO 2.005. CON TODO RESPETO r.j.

Recomendamos SANTIAGO KOVADLOFF. "LOAS APREMIOS DEL DÍA". EMECÉ . ENSAYOS.-
(1) , (2)
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