3 sep. 2007

MALESTAR - QUEJA:

Dos manifestacions diferentes traducidas en CONFLICTO que perjudica a los que tienen derecho a recibir educación de calidad en las aulas y fuera de ellas desde los comportamientos coherentes de quienes formamos parte de la franja de ADULTOS .Algunos ocupando el lugar de las decisiones, otros titulados como docentes y una gran mayoría con el rol de padres no siempre asumido. Nuevamente los niños están sin clases y el acatamiento es mayoritario, nuevamente hoy lunes 03 de septiembre Gobierno y Gremios no llegan a acuerdos en la provincia de entre Ríos. Según BUTELMAN un conflicto "es la forma - a través de acciones - en que se encara una situación, cuyo significado no es comprendido ni compartido por igual entre las partes implicadas".
desde la posición del autor citado y con una mirada crítico reflexiva respecto a lo que sucede, cómo sucede y por qué sucede, me atrevo a asegurar que esta "pulseada" entre gobierno y gremios será laaaarga y tiene aristas eminentemente electoralistas aún cuando las reivindicacions por las que se lucha sean verdaderas. Pero, ocurre que así planteadas no son movilizantes para nadie pues hasta la familia permanece indiferente. no hay participación de los padres, no hay búsqueda de terciariación, por lo que se puede inferir que el CONFLICTO tiene carácter disruptivo - dilemático. ¿ qué significa ello?: que toma la forma de dilema porque el enfrentamiento o lucha que quieren hacernos creer que es diálogo, está planteado SIN SALIDA. por ello es DILEMÁTICO. ¿Cuándo podremos ver alguna solución?, por supuesto cuando el gobierno nacional desde el Ministerio de Educación intervenga como mediador para hacer lo que se llama terciarización, lo más lamentable será que los docentes lo aceptarán con lo que se afianza una vez más la convicción de que en Entre Ríos no respetamos los principios federales y no nos interesa se respeten. la invasión de las políticas oficialistas para una situación puntual pone de manifiesto que las provincias "están atadas" y lo estarán por mucho tiempo a las decisiones centralistas. ¿Cuando dejaremos de jugar a las escondidas?, ¿cuando seremos coherentes con el discurso?, otro dilema, sin duda. RJ.
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