2 abr. 2009

Pensamiento

Para educar en la memoria, haciendo frente a la amnesia que nos invade,hemos de tener claro que el imperativo de no olvidar no remite ni mucho menos a patológico cultivo de una memoria resentida o afectada por la paralizante pretensión de querer archivarlo todo,correlativa a un conocimiento historicista - ya criticado por Nietzsche (1) como asfixiante para la vida - que se plantea como puramente objetivo y que acaba mitificando el pasado al servicio del poder. Por el contrario,el imperativo de no olvidar - que no sólo es compatible con una verdadera amnistía con voluntad de reconciliación, sino que la hace auténtica al "justi - ficarla" en pro de un futuro no desmemoriado- responde a ese comprometido ejercicio de memoria histórica que se debe a un imperativo de justicia: la que Ricoeur llama "MEMORIA OBLIGADA" (2). R.J

(1) NIESTZSCHE,F. MÁS ALLÁ DEL BIEN Y EL MAL. Alianza Madrid 1983.
(2)LÉVINAS,E: Entre nosotros, ensayos para pensar en otros. Pre- textos. Valencia 1.993
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